¿Por qué es importante contar con un dispensador de papel toalla interfoliado?
El secado de manos es la etapa final -y muchas veces subestimada- del lavado correcto de manos. Según diversas guías clínicas basadas en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre higiene de manos en la atención sanitaria, las toallas de papel son el método de secado recomendado, ya que remueven físicamente la humedad y las bacterias que quedan en la piel tras el lavado, reduciendo así el riesgo de contaminación cruzada. Diversos estudios citados por especialistas en higiene institucional señalan que secarse con papel puede retirar hasta un 77% de las bacterias remanentes en las manos después del lavado, mientras que las manos húmedas favorecen la proliferación de microorganismos y su transferencia a otras superficies.
En el Perú, la Norma Sanitaria para Servicios de Alimentación Colectiva (NTS N° 173-MINSA/2021/DIGESA) establece que las áreas de elaboración de alimentos deben contar con un lavadero exclusivo para el lavado de manos provisto de agua potable, dispensadores de jabón y papel toalla para el secado de manos. Esto confirma que el dispensador de papel interfoliado no es solo un accesorio de comodidad, sino un componente exigido por la normativa sanitaria en establecimientos que manipulan alimentos.
Un dispensador como el Ebriel Blanco o los modelos Randu Blanco y Randu Negro de Prolider permite que cada usuario tome exactamente una hoja, sin tocar el resto del contenido, lo que minimiza el contacto y mejora la higiene general del espacio.
Cómo usarlo correctamente
- Extrae una sola hoja tirando suavemente hacia abajo; la siguiente queda lista automáticamente gracias al sistema interfoliado.
- Sécate las manos frotando bien palmas, dorso, entre los dedos y muñecas antes de desechar la toalla.
- Desecha el papel usado en el tacho correspondiente, nunca en el inodoro ni en el lavadero.
- Verifica que el dispensador esté bien anclado a la pared (con tornillos o adhesivo industrial) para evitar caídas o desprendimientos.
Cómo sacarle el mejor provecho: tips prácticos
- Elige la capacidad adecuada según el tráfico del baño: para ambientes de tráfico moderado, el sistema interfoliado ofrece un excelente equilibrio entre higiene, orden y control de consumo.
- Aprovecha la ventana o visor del dispensador (si el modelo lo tiene) para monitorear visualmente el nivel de papel y anticipar la reposición.
- Ubica el dispensador a una altura accesible, cerca del lavamanos, para evitar que los usuarios goteen agua en el trayecto.
- Establece una rutina de reposición y limpieza periódica del dispensador (superficie exterior) como parte del protocolo de limpieza del baño.
- Combina el dispensador con un dispensador de jabón cercano, siguiendo el flujo natural del lavado de manos recomendado por el Ministerio de Salud.
Qué no se debe hacer con el dispensador
- No sobrecargues el dispensador forzando más papel del recomendado por el fabricante, ya que puede trabar el mecanismo de interfoliado.
- No mezcles marcas o gramajes de papel toalla distintos a los que el dispensador fue diseñado para recibir, pues puede afectar la extracción de una sola hoja a la vez.
- No lo instales cerca de fuentes de agua directa o humedad constante que puedan dañar el plástico o mojar el papel almacenado.
- No lo utilices como superficie de apoyo de otros objetos de limpieza, ya que puede desprenderse de la pared.
- Evita el contacto con productos de limpieza abrasivos o disolventes fuertes al limpiar su carcasa; basta un paño húmedo con detergente neutro.
Aplicación en distintos entornos
Oficinas: en espacios administrativos donde la imagen corporativa importa, el dispensador interfoliado ofrece una experiencia de secado ordenada, discreta y de fácil mantenimiento para el personal de limpieza.
Colegios y universidades: ayuda a controlar el consumo excesivo típico de baños con alto tránsito estudiantil y facilita la reposición programada por el personal de mantenimiento.
Hoteles y restaurantes: garantiza un servicio más higiénico y una imagen profesional en baños de clientes, además de ser clave en cocinas donde el personal requiere secado rápido de un solo uso.
Plantas de alimentos: según la normativa sanitaria peruana, es un requisito en las estaciones de lavado de manos previas al ingreso a áreas de producción, contribuyendo a evitar la contaminación cruzada de alimentos.
Clínicas y hospitales: en entornos donde la higiene sin contacto es prioritaria, el sistema interfoliado reduce el contacto con el dispensador y con las toallas restantes, apoyando los protocolos de prevención de infecciones.
Condominios y hogares: una opción práctica para cocinas o baños familiares, donde ofrece secado rápido y reduce el uso de toallas de tela que pueden retener humedad y proliferar gérmenes si no se cambian con frecuencia.